jueves, 19 de mayo de 2011

Teoría de la Evaluación de Desempeño Docente. Dr. Héctor Valdés

Por Jesús Gómez
Jesgomez1976@yahoo.es

El presente ensayo, está enfocado en la teoría de la Evaluación de Desempeño Docente del Dr. Héctor Valdés Veloz, la finalidad de este documento es propiciar al lector una síntesis acerca de la importancia que tiene la evaluación del desempeño profesional del docente que influye decisivamente en los resultados cualitativos de la gestión escolar.

 Las prácticas de evaluación del desempeño no son nuevas; desde que el hombre dio empleo a otro, su trabajo pasó a evaluarse. De hecho, Fuchs (1997) plantea que “el uso sistemático de la evaluación de desempeño comenzó en los gobiernos y en las fuerzas armadas a comienzos de siglo”, si bien sus orígenes se pierden en el tiempo, pues es una de las técnicas de administración de recursos humanos más antiguas.

Para Dessler (1996), toda evaluación es un proceso para estimar o juzgar el valor, la excelencia, las cualidades o el status de algún objeto o persona. Mondy y Noé (1997) sostienen que: “la evaluación de desempeño, es un sistema formal de revisión y evaluación periódica del desempeño de un individuo o de un equipo de trabajo.

En Venezuela, en comparación con otros países,  la evaluación del desempeño docente se contempla para fines escalafonarios,  está a cargo del Comité de Sustanciación en cada centro escolar. Este comité está integrado por el director del plantel y dos docentes electos por el resto de sus colegas.  El Comité de Sustanciación, entre otras funciones relativas al escalafón, elabora el informe de eficiencia docente, tomando en consideración: el cumplimiento y el rendimiento de la función docente, asistencia y puntualidad, iniciativa, creatividad, espíritu de trabajo, colaboración, elaboración y uso de los recursos didácticos y de las estrategias de enseñanza.

La calificación de la evaluación de la eficiencia docente puede ser: sobresaliente, distinguido, bueno, regular y deficiente. Este resultado se anexa a la hoja de servicio del docente y tiene un puntaje dentro de la Tabla de Valoración de Méritos.

En este sentido, la evaluación de desempeño Docente, proporciona una serie de ventajas  que contribuyen al mejoramiento del ejercicio de la profesión docente, así como también mejorar la calidad de la enseñanza, como se ha venido mencionado, además permite potenciar la comunicación y cooperación con la persona evaluada, dar a conocer a los trabajadores sus puntos fuertes y sus puntos débiles, así como las áreas donde debe mejorar.

Asimismo, a nivel de la organización, se puede estimular a los trabajadores para mejorar la consecución de los resultados, hacer una valoración objetiva de los resultados individuales, detectar el grado de adecuación de la persona al puesto de trabajo, ser más equitativos a la hora de tomar decisiones que afectan a la gestión de las personas.

Por otro lado, a pesar de los beneficios anteriormente citados, el sistema de evaluación del desempeño no es garantía de éxito, debido a las diversas dificultades  que existen a la hora de implantar un sistema como éste. Entre las más importantes a destacar es la falta de apoyo de la dirección al sistema de evaluación.  La falta de acuerdo entre el evaluador y el evaluado, la mala utilización de los resultados de la evaluación a efectos de retribución, formación, promoción y otras decisiones inherentes a los recursos humanos.

 La falta de motivación de los responsables a la hora de realizar las entrevistas, los problemas técnicos y de comunicación, uno de los problemas más importante es la oposición de los trabajadores, para lo cual será fundamental la realización de una campaña de comunicación sobre el sistema de evaluación, una campaña que difunda de forma muy clara; los objetivos, beneficios, entre otros.

Para el Dr. Héctor Valdés Veloz 2004, la Evaluación de Desempeño, es un proceso sistemático de obtención de datos válidos y fiables, con el objetivo de comprobar y valorar el efecto educativo que produce en los estudiantes el despliegue de sus capacidades pedagógicas, emocionalidad, responsabilidad laboral y la naturaleza de sus relaciones interpersonales con los estudiantes, padres, directivos, colegas, y representantes de las instituciones de la comunidad.

            En el Encuentro Iberoamericano sobre Evaluación del Desempeño Docente, efectuado en la Ciudad de México, año 2000, el Dr. Héctor Valdés Veloz, propuso algunos modelos de evaluación de desempeño de los docentes, se puede elaborar un perfil a partir de las percepciones realizadas en los alumnos, padres, directivos, profesores y las empresas, así como también de las observaciones directas e indirectas, que permitan destacar rasgos importantes de los profesores que están relacionadas con los logros de sus estudiantes, a esto, Valdés lo llama, ser un buen profesor.

Estos modelos son los siguientes; Modelo centrado en los resultados obtenidos, evalúa el desempeño docente mediante la comprobación de los aprendizajes o resultados alcanzados por sus estudiantes. Para evaluar a los maestros, el criterio a usar es, poner la atención no en lo que este hace, sino mirar lo que acontece a los estudiantes como consecuencia de lo que el profesor hace.

Modelo centrado en el comportamiento del docente en el aula; propone que la evaluación de la eficacia docente se haga identificando aquellos comportamientos del profesor que se consideran relacionados con los logros de los estudiantes.

Modelo de la práctica reflexiva; Se trata de una evaluación para la mejora del personal académico y no de control para motivos de despidos o promoción. Este modelo se fundamenta en una concepción de la enseñanza como una secuencia de episodios de encontrar y resolver problemas, en la cual las capacidades de los profesores crecen continuamente mientras enfrentan, define y resuelven problemas prácticos.

En este sentido, existe otro aporte muy  impórtate que no puede quedar por fuera, es sobre la evaluación docente, Valdés estableció, que esta puede ser diseñada para cumplir uno de varios fines posibles, como mejorar la enseñanza, el control administrativo y el pago por mérito. No obstante, señaló que la experiencia indica que un sistema de evaluación docente orientado a incrementar el desarrollo profesional del maestro es el que permite mejorar la enseñanza y sus resultados, así como incrementar la responsabilidad en el ejercicio de su rol.

El reto, sin embargo, recalcó Valdés, es diseñar un sistema de evaluación del desempeño docente, que esté centrado en su desarrollo profesional, y estimule su compromiso con la escuela y sus resultados educativos. La evaluación profesoral no debe verse como una estrategia de vigilancia jerárquica que controla las actividades de los profesores, sino como una forma de fomentar y favorecer el perfeccionamiento del profesorado, como una manera de identificar las cualidades que conforman a un buen profesor para, a partir de ahí, generar políticas educativas que coadyuven a su generalización.

En conclusión, con el propósito de mejorar la educación impartida en nuestro país, no solo será necesario contar con un método evaluativo que describa las metodologías y prácticas pedagógicas eficaces de enseñanza, sino también que permita identificar a aquello profesores que logren objetivos de calidad, en este sentido, para evaluar la calidad docente se requieren evidencias acerca de su desempeño.

 Cornejo y Redondo (2001) plantean que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea exitoso deberá producir satisfacción y favorecer aspectos motivacionales y actitudinales en los participantes.

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